Quitar las cáscaras del limón con un pelador.
Colócalas en una cacerola, agrega las hojas de verbena.
Verter la leche y llevar a ebullición, dejar infusionar tapado durante 20 minutos fuera del fuego.
Pasar por un colador, sazonar y verter la polenta en la leche infusionada.
Añadir 1⁄2 de la mantequilla y la nata fresca.
Volver a poner a fuego lento y continuar la cocción, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera (seguir el tiempo indicado en el paquete). Estará cocido cuando se despegue de los bordes de la sartén.
Verter sobre papel sulfurizado, colocar otra hoja de papel encima y extender finamente con un rodillo. Mantener en un lugar fresco.
Parer, nettoyer et couper en 4 les morilles, les sauter à la poêle avec le reste de beurre. Saler et poivrer.
Recortar, limpiar y cortar en cuartos las morillas y saltearlas en una sartén con el resto de la mantequilla. Salpimentar.
Con un cortapastas, cortar 16 rodajas de polenta de 6 cm de diámetro y 16 rodajas de 8 cm de diámetro.
Colocar las morillas salteadas encima de las rodajas más pequeñas. Cubrir con las rodajas más grandes. Presionar ligeramente los bordes para que queden bien sellados.
Colocar los ravioles en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado y humedecerlos con un poco de aceite y agua.
Calentar el horno a 140°C
Calentar el jugo de pollo
Cortar el magret de pato a lo largo en una jamonera, dejando 24 lonchas
Triturar las morillas secas hasta obtener un polvo bastante grueso
Calentar los ravioles en el horno durante 5 minutos (deben estar calientes pero no secos)
Disponerlos en un plato, rociarlos con un chorrito de jugo de pollo y colocar encima 3 lonchas de magret de pato.
Espolvorear con los copos de morillas