Pele las zanahorias, manteniendo la parte superior.
En una sartén, colocarlas echadas y ponerlas en agua hasta que las cubra, añadir la mantequilla y las semillas de cilantro. Sazonar con sal y pimienta. Cubrir el interior del sartén con un círculo de papel para hornear, del mismo diámetro que el interior de la sartén y perforado en el centro con un agujero de 1 cm.
Cocer a fuego lento hasta que todo el líquido se haya evaporado y mantente caliente.
Lavar las naranjas, quitar la cáscara y córtalas en juliana. Hervirlas durante 2 minutos, dejar que enfríe y escurrirlas. Pelar las naranjas crudas y retirar los gajos.
Poner el azúcar y el vinagre en una cacerola y cocer a fuego lento para obtener un caramelo rubio oscuro. Añadir el caldo de pollo, el jugo de naranja y la cáscara. Sazonar con sal y pimienta, y cocer a fuego lento durante 20 minutos.
Usando un cuchillo, cuadrar el lado de la piel de las pechugas de pato y sazonar con sal y pimienta.
Cocer durante unos 15 minutos y mantenerles calientes en papel de aluminio.
Mezclar el Grand-Marnier y el almidón en un tazón. Revolver la mezcla en la salsa. Añadir los gajos de naranja y el jugo que queda de la cocción de las pechugas de pato y dejar cocer a fuego lento durante 5 minutos.
Cortar las pechugas de pato y acomodarlas sobre las zanahorias confitadas.
Cubrir con salsa